Trofeo para los Premios AS del Deporte

Vamos a ser claros, deporte, lo que se dice deporte, Javier Mariscal (Valencia, 1950) no ha practicado demasiado. Ni lo consume. Ni entiende ni falta que hace. Pero difícilmente un tipo tan poco integrado en el mundo del esfuerzo físico ha sido tan determinante en el mundo del deporte. Su mascota Cobi marcó un antes y un después en la organización de los Juegos Olímpicos demostrando al mundo que Barcelona, en esa época era la capital mundial del diseño. Nadie mejor que él para crear el trofeo As que recibirán esta noche las premiadas en la XII edición de los Premios As del Deporte.

 

Entrar en el estudio de Mariscal en Palo Alto, Barcelona, donde reside desde hace 48 años, es como hacerlo en un universo paralelo lleno de cachivaches geniales, ideas maravillosas que llevan camino de convertirse en cuchara, silla o cartel.

Mariscal es el Willy Wonka que domina el cotarro y es imposible no contagiarse de su buen rollo cuando apareces ahí y te explica lo que pretendía hacer cuando recibió el encargo de AS para crear este trofeo después de haber diseñado con gran éxito el logo que conmemoraba el 50 aniversario del diario y los pictogramas derivados.

“Mi idea al hacer el premio era hacer una copa, que es lo que se le dan a los deportistas, pero eso no me acababa de convencer y pensé en hacer algo más dinámico”, explica. Añade el artista que, en un principio quiso inspirarse “en las coronas de laurel de los romanos, que me parecen muy molonas”.

Xavi, que a diferencia del emperador romano luce abundante mata de pelo desde siempre, no acabó por decidirse por la corona de laurel así que empezó a hacer lo que más le gusta: jugar.

Jugó con las letras de As y las retorció, dio volumen y reformó hasta dar una imagen de dinamismo que recordara a los ídolos del deporte.

“Evidentemente, tenía que ser de un metal chulo, dorado o de plata, porque para algo es un premio y pesa, pesa un huevo por lo que le tuve que poner un pedazo peana que no veas, pero las premiadas son gente fuerte, atlética y joven, como yo y lo podrán manejar perfectamente”.

 

Los detalles del trofeo de los Premios As del Deporte de Mariscal

 

Mariscal poco a poco va entendiendo de deporte y al final le está cogiendo el gusto a esto de los deportistas. Gracias a su talento, el deporte ha ganado en presencia y modernidad. La ética de la estética es algo muy importante y Mariscal, con sus trabajos ayuda a mejorar todo lo que toca.

El viejo Cobi, que acaba de cumplir 26 años, toda una edad para un perro, sigue contemplando desde el jardín de Palo Alto los trabajos de su dueño. Con sus gafas, porque ya no ve bien, su barriguita y su cañita de cerveza, sigue compartiendo partidas con los Garriris, que son sus hermanos mayores mientras recuerdan a Onliyú a Nazario y a Montesol mientras ojean revistas antiguas de El Rrollo enmascarado y Star. Y también el As, claro.

Santi Giménez

 

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